Eclesiastés 9:10 (NTV) Todo lo que hagas, hazlo bien, pues cuando vayas a la tumba no habrá trabajo ni proyectos ni conocimiento ni sabiduría.

 

Este devocional nos invita a reflexionar sobre una enseñanza muy clara que encontramos en la Biblia: hacer todo con pasión, entrega y excelencia. Muchas veces pasamos los días quejándonos del trabajo, de las tareas, de los pendientes o de los proyectos que tenemos por delante. Actuamos solo por cumplir, haciendo las cosas “al ahí se va”, sin cuidado, sin entusiasmo, sin amor.

 

Sin embargo, la Palabra de Dios nos dice todo lo contrario: “ponle pasión”. Haz las cosas con dedicación, con delicadeza, con determinación y con el sello de la excelencia. No trabajes solo por salir del paso, hazlo de forma diferente. La Biblia lo afirma con claridad: “Todo lo que hagas, hazlo bien.”

 

Hay que ponerle pasión a la vida. Me entristece ver a personas que hacen las cosas solo por obligación, sin ganas, con mala actitud o de mal humor. Es triste ver cómo muchos se quejan del trabajo o de los problemas que deben resolver. Pero llegará un momento en nuestras vidas en que añoraremos tener las fuerzas, la salud, la energía y el deseo que hoy tenemos.

 

Cuando seamos mayores, desearemos volver a tener la vitalidad y la pasión que ahora nos acompañan. Por eso, si hoy haces tu trabajo solo por cumplir o con una actitud negativa, detente y reflexiona. La Biblia te invita a hacerlo todo bien, con entrega y con amor.

 

Cada cosa que hagas debe llevar tu sello personal, la firma de tu excelencia. Que al mirar atrás puedas decir con satisfacción: “Yo hice esto, yo pinté esta casa, yo escribí este libro, yo compuse esta canción.” No importa cuál sea tu oficio o labor, lo importante es que entiendas que Dios te dio la sabiduría y la capacidad para hacerlo como nadie más puede hacerlo.

 

La mayoría de las personas se levantan cada día quejándose: “¿Por qué tengo que hacer esto?”, “¿Por qué debo madrugar?”. Pero la Biblia nos invita a tener una actitud completamente diferente. Hoy puedes trabajar, pensar, crear y construir. Mañana puede ser tarde.

 

Eclesiastés 9:10 nos recuerda: “Todo lo que hagas, hazlo bien, pues cuando vayas a la tumba no habrá trabajo, ni proyectos, ni conocimiento, ni sabiduría.” Un día, inevitablemente, extrañaremos lo que hoy hacemos y anhelaremos tener las fuerzas que ahora poseemos.

 

Así que mientras tengas vida, energía y oportunidades, impregna cada proyecto con pasión, con dedicación, con excelencia. Que cada cosa que hagas lleve tu huella, tu carácter, tu esfuerzo, tu amor.

 

ORACIÓN

 

 

Padre Celestial, en el nombre de Jesús te damos gracias porque tu Palabra nos enseña cómo vivir con propósito y excelencia. Hoy reconocemos que muchas veces hemos trabajado con quejas, con malas actitudes o con desánimo, olvidando que todo lo que hacemos debe honrarte a Ti.

 

Perdónanos, Señor, por las veces en que hemos realizado nuestras labores sin pasión. Ayúdanos a cambiar nuestra forma de pensar y a entender que cada tarea, cada proyecto y cada esfuerzo son oportunidades para glorificarte.

 

Gracias, Dios, por recordarnos que todo lo que hagamos debemos hacerlo bien, con amor, entrega y dedicación. Desde quien limpia un vehículo hasta quien construye una casa, escribe un libro o compone una canción, todos podemos reflejar tu excelencia cuando ponemos pasión en lo que hacemos.

 

Padre amado, te pedimos que llenes nuestros corazones de entusiasmo, alegría y gratitud. Que cada persona que lea o escuche este mensaje decida hoy trabajar con pasión y excelencia, sabiendo que en todo te servimos a Ti.

 

Lo pedimos en el nombre de Jesús de Nazaret. 

 

Amén y amén.

 

¡Bendiciones!